3. Problemas de succión

Problemas de succión y deglución 

Los reflejos de succión y deglución han estado desarrollándose en el período intrauterino, preparados para su funcionamiento inmediatamente al nacer, asegurando así una óptima nutrición posnatal. Desde temprana edad gestacional el feto necesita succionar aun cuando se trate de ingerir alimentos, mucho antes de que existan otros reflejos como la discriminación ocular, exploración con la boca, etc.

Período crítico de la succión deglución.

La alimentación se debe proporcionar durante los primeros 30 minutos después del parto. se le denomina período crítico, ya que en esta etapa se consuman más fácilmente los reflejos de alimentación. Debe considerarse no forzar al bebé a que se alimente, pero es de gran importancia mantenerlo piel a piel con su madre.

Reflejos de alimentación.

  • El reflejo de deglución aparece entre las 11 y 12 semanas de gestación.
  • A las 28 semanas está presente la succión y deglución, sin embargo la respuesta de succión es lenta.
  • A las 32 semanas se observa el reflejo nauseoso, importante mecanismo de protección en la alimentación.
  •  A las 32 a 34 semanas ya está establecida la coordinación succión deglución respiración.

Tipos de succión

Succión nutritiva. Es estimulada con líquidos dulces, está constituido por salvas en número de 8 o más, es a ritmo rápido de 4 a 5 segundos, separados por un reposo entre tiempos.

Succión no nutritiva. Es uno de los comportamientos más comunes realizados por el feto y recién nacido. Es un comportamiento que involucra la coordinación de varios músculos para la generación de patrones motores orales. Promueve una organización psicológica, estimula la movilidad gástrica y favorece la liberación de enzimas gástricas e intestinales.

Aspectos prácticos para evaluar los mecanismos de succión

• Reflejo de succión: Movimiento rítmico de succión al acercar a los labios del bebé cualquier objeto. (Desaparece a los 4 meses.)

Reflejo de búsqueda: Si se realiza presión cerca de la boca del bebé, este desplaza la cabeza hacia el lado donde la nota. (Desaparece a los 2 meses.)

Reflejos de apoyo y marcha: Si se mantiene de pie, en contacto con el suelo, sosteniéndole firmemente con los brazos, se observa cómo se endereza y apoya los pies. En ese momento, si se le proporciona impulso logra alternar entre uno y otro pie. (Ambos reflejos desaparecen a los 3 meses.)

Reflejo de prensión palmar: Consiste en cerrar fuertemente la mano cuando se estimula la palma del bebé al presionarla con algún objeto. (Desaparece a los 6 meses.)

Reflejo de prensión plantar: Consiste en cerrar los dedos del pie cuando se estimula el pulgar del pie del bebé al presionarla con algún objeto. (Desaparece a los 9 meses.)

Reflejo de brazos en cruz (de Moro): Cuando el bebé oye un golpe fuerte o experimenta un inesperado cambio de posición, separa bruscamente los brazos, para después ponerlos sobre su pecho. (Desaparece a los 6 meses.)

 • Reflejo de Babinski: Si se le roza el empeine exterior de la planta del pie, de abajo hacia arriba, con un objeto duro, se abren los dedos del pie en abanico. (Desaparece a los 12 meses.)

Reflejo cervical tónico-asimétrico: Cuando la cabeza del bebé se mantiene rotada hacia un lado, al mismo tiempo, el brazo y la pierna correspondientes a ese lado cambian a extendidos y los otros permanecen flexionados. (Desaparece a los 4 meses.)


En cuanto a la exploración física general, se debe despertar al niño, retirar frazadas o cobijas, dar masajes suaves sobre la columna vertebral, procurar una buena temperatura , ayuno de 2 horas y hablarle.

En este proceso se busca valorar edad gestacional: prematurez, observar problemas respiratorios, cardiacos, detectar daño neurológico o alguna enfermedad generalizada. Valorar posición, tono muscular, reflejos…

Reflejo de mordedura. Al estimular con el dedo la encía el bebé tiende a morder.

Reflejo nauseoso. Cuando se estimula la parte posterior de la lengua el bebé tiene una respuesta de náusea.

Valorar técnica de amamantamiento

Esto implica observar que haya una colocación adecuada, según sea el caso: niños sanos, con problemas, gemelos, etc.


  •  Se debe escuchar que el bebé deglute y valorar eventualidades tales como: fuga de leche, salida de leche por narinas, etc.
  •  Cuando se detecta algún problema en la succión se deben hacer ejercicios motores orales, tratar la patología de base, solicitar estudios complementarios y enseñarle a la madre como realizar los ejercicios.
  • Se debe reevaluar porque se necesita un seguimiento atención especial a este tipo de problemas.

Referencias: 

Martínez, L. (2015). Evaluación del niño y detección de problemas de succión y deglución. Lactancia Materna. CUAIEED/Facultad de Medicina-UNAM. [Vínculo]. 




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